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jueves, 29 de mayo de 2008

Auster y la revisión de Peter Pan.



Mr.Vértigo, Paul Auster, Anagrama, 1994. (Traducción de Maribel de Juan)

Con múltiples referencias a Peter Pan y la muerte rondando desde la misma historia hasta la estructura narrativa del libro, Auster despliega una madurez creativa que, para sus lectores no es nueva.

La historia cíclica de Walter, su "vuelo" de la nada a la cima y de nuevo al fango para resurgir: el azar como sabe utilizarlo Auster; un niño perdido negro, el racismo como costumbre, la iniciación de la juventud, el sexo, una india que hace de madre y un maestro que enseña a vivir, y una Wendy que permite vivirse.

La mediocridad del que no aspira a creer que el mundo está lleno de metáforas maravillosas: el realismo de un país como EEUU y una crítica al "país de las oportunidades".

Una síntesis perfecta del miedo que proporciona lo nuevo y maravilloso que, a veces, surge del otro.


martes, 20 de mayo de 2008

Peter Pan de Disney



Peter Pan, Walt Disney, 1953.

No seguimos los dos ( o tres) relatos de Barrie, ahora, sino cómo cuenta Disney la historia.

En la película de animación, me interesaron unos cuantos detalles que si no recuerdo mal, no están tan explícitos en los libros de Barrie o son diferentes.

Curioso que los cuatro hermanos - sin contar a Nico, el último- George, John o Jack, Peter y Michael Llewelyn Davies, fueran transformados en dos hermanos y una chica que es la "autoridad" en materia de Peter Pan, la historia que cuenta y repite la señora Darling, madre de los niños (desbancada por Wendy y esa amnesia colectiva que se da en Neverland).

El personaje del padre: la objetividad, la materialidad y el sosiego burgués ante una realidad que gusta o no, pero que hay que aceptar.

De Peter ya hablamos en otro post.

Me interesa el papel femenino: de Peter están enamoradas o hay una simple -y fuerte- atracción las siguientes damas: Wendy, las sirenas, Campanilla, Tigridia: todo dios (la señora Darling...) femenino.

Wendy y Tigridia buscan lo mismo. Pero Peter no está por la labor. Aunque en la película Disney muestra con un par de escenas los celos de Campanilla: esa hoja abrasada cuando la atraviesa el hada, y el reflejo borrado del agua -y el posterior castigo del pez- de Wendy (¿es para niños esta imagen de la incandescente y púrpura Campanilla bajo el famoso dedal o quemando una hoja ...?

La pasión de los celos -femeninos- contrasta con la actitud de Peter -despreocupación masculina- porque las chicas hablan en un diferente nivel al que Peter ni llega ni quiere llegar.

El machismo se olvida por la incompetencia pretendida de Peter: incompetente (para ser machista, aún no ha crecido) pero no tonto: irresponsable para poder afrontar relaciones amorosas pero no para defender como dueño y señor su feudo de Nunca jamás (con su ejército de esclavillos dispuestos a morir por él).

Plagada de metáforas, como la relación que lleva el pequeño Miguel con los animales, o el pacto que hacen los niños perdidos con los indios, el juego de atrapase y liberarse... la película adquiere tintes trágicos al aparecer por ejemplo el cocodrilo que avisa a Garfio -el que odia el tiempo, el que recurre a la memoria con odio, miedo e inacción- de que la muerte puede estar presente.

Ah, y la que realmente pone nervioso a Peter, y le recuerda que sí, que es un niño, pero que hay más juegos entre los dos sexos que el pilla-pilla o el escondite, es Tigridia. Es el único momento, después de soportar la arrogancia de Peter ante las sirenas, admiradoras de las aventuras de Peter, los celos ya mencionados de Campanilla y su desprecio, en que Wendy se pone celosa: ese beso que Tigridia da a Peter y que hace que se tambaleen todas las -por un momento- chorradas que Peter Pan tiene en su infantil cabecita.

Peter Pan. Mezcla del niño al que la estatua de Kensington Gardens según Barrie no hace justicia porque no muestra el diablo que el Llewelyn Davies llevaba dentro, y el dios griego que engatusaba con su flauta y siendo puro sexo -como dice Octavio Paz en La llama doble- a las ninfas que huían (lentamente) de él por los bosques.

Y una pregunta: ya que el capitán Garfio rapta a Campanilla... ¿por qué no "roba" de su cuerpo polvo de hadas para poder volar...? ¿No le sería más fácil combatir con Peter en el aire...? ¿...o no es capaz de pensar en "cosas agradables? ¿Es un malo condenado haga lo que haga...?


martes, 15 de abril de 2008

La ejecución de Peter.


No, claro: no me refiero a la "arañita" que salva N. Y. (dejémoslo ahí, Stan Lee es un figura...)

Me refiero a Peter Pan. Peter (la foto, de la página de Andrew Birkin dedicada a Barrie, muestra a Peter Llewelin Davies) escondido en los Jardines de Kensington, tocando su flauta aguarda a que vislumbremos su belleza, su vanidad, su egolatría por encima de todas las cosas.

Adorado por la bella Tigridia, la celosa y envidiosa Campanilla y cómo no, la "mamá" Wendy, Peter rompe el pacto que al nacer hacemos con la muerte para eternamente vivir entre los "niños perdidos", él es primero, claro, que se perdió hace mucho tiempo...

La película sobre la vida de Barrie, el libro de Fresán "Jardines de Kensington" o la versión de Disney son algunos de los ejemplos de gente "cautivada" por una historia tan hermosa como trágica: claro que Peter no quiere crecer: crecer significa dejar los detalles y no preocuparse por matizar, es difuminar y mirar lo general: madurar es sano si no matamos del todo la inocencia que llevamos dentro porque si no, bienvenido al Matrix capitalista, hipócrita e imperialista (da igual uno u otro) al que hemos llegado.

Si perdemos la sorpresa ante el amor, la amistad o la poesía estamos peor que muertos: estaremos condenados a la pura realidad, y... ¿hay algo mejor que un poco de polvo de hadas para volar?


jueves, 6 de septiembre de 2007

martes, 4 de septiembre de 2007

...leyendo a Bolaño...

...hemos conseguido traspasar el reto de la añoranza: lo que queda son los resquicios de una azul y melódica sinfonía melalcólica, que poco a poco va remitiendo: no hay nada como hundirse para ver cómo van descendiendo los demás, es teoría pura, ya sabes.
Pelletier, Morini, Norton, Espinoza. La búsqueda, el show ha de continuar, ya nos lo con/cantó Mercury.
A pesar de todo lo que pueda suceder a partir de ahora hay proyectos que siguen en pie: reales e ideales que quieren comerse los restos de Peter. Su boca es un temblor de auxilio: ha previsto que no se equivocará en breve.
El suelo se estira, la realidad es caliente: ansiamos energía positiva.
La retirada se palpa en el ambiente, en las calles, en las señales que el mundo nos va haciendo, en las ojeras derruidas del otro...

Aganjú, Bebel Gilberto.

martes, 10 de julio de 2007

Night...

...y pudiera ser cierto que al final tó eh pa' ná.
Aquí todo sigue siendo igual. La misma bruma que atenazaba el ambiente, envilecida por el tiempo: el tiempo hace de las tragedias una ironía según Allen, pero no amortigua las cataratas del deseo.

Soledad, Mano Negra.

Lo dicho, gente inexistente: la humareda se disipa y deja paso a la auténtica bruma. El miedo ya no pincha ni corta: se utiliza como arma arrojadiza, desesperación ante el otro y poca música deja escucharse cuanto más fuerte, poderoso o ególatra es el tambor de piel de lágrimas de cocodrilo que conforma tu corazón.

We are the champions, Queen.

Al poner le dicen ejemplo, ¿no?
Buen viaje, buena entrada y buena salida ante todo.
Je, y dicen que esto es muy general.
Cónqueres rebelados como fotos de muertos injustamente.
Sénseres mesméricos, poetizados hasta el extremo valleinclanesco de autocriticar sus propios esperpentos.
Clases, alcohol, no resacas, padres enfermizos, felicidad mal asumida, sus ojos cada vez más muertos, los míos cada vez más ojeras...
Night... (...)
¿Dónde los versos, la alegría, la seguridad de morir por ti que podría ser por el otro entendida?
¿Dónde el puto sénser que nos prometieron al asesinar a Peter...?

Peter Punk, (Panero) por Bunbury y cía.